TEA

¿Qué es el TEA?

TEA son las siglas de “Trastorno del espectro del autismo” y engloba en esta categoría a los diagnósticos anteriormente denominados como: Síndrome de Asperger, Trastorno desintegrativo infantil y otros trastornos generalizados del desarrollo.

El Trastorno del Espectro del Autismo tiene un origen neurobiológico que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral. Esta afectación se produce desde los primeros años de vida.

Esta información está basada en la actualización diagnóstica llevada a cabo por la CIE-11 y el DSM-5, ambos, manuales de diagnósticos más reconocidos por la comunidad científica

Su afectación en muy variable tanto en la sintomatología como en su intensidad. Resulta complicada encontrar dos personas iguales a pesar de tener el mismo diagnóstico, hay múltiples variables que condicionan cuales van a ser sus capacidades o sus necesidades de apoyo.

A pesar de esta variabilidad individual, todas las personas afectadas presentan dificultades en la interacción y la comunicación social e intereses restringidos y comportamientos repetitivos. Es un trastorno que afecta especialmente al componente social de la persona.

Dificultades en la interacción y la comunicación social.

Las dificultades pueden aparecer tanto en la comprensión como en la expresión.

En la comunicación verbal: Pueden tener habilidades lingüísticas adecuadas, pero tener dificultades para tener una comunicación recíproca o en un contexto social determinado.

Otras personas no tienen lenguaje verbal y necesitan usar sistemas alternativos de comunicación para comunicarse.

En la comunicación no verbal: Las personas con TEA pueden tener dificultades para extraer el significado de gestos, expresiones faciales o otros elementos necesarios para la comprensión de diferentes situaciones sociales.

Las dificultades en las habilidades para la interacción social se pueden manifestar como dificultades para comprender entornos sociales y saber desenvolverse en ellos. Lo que les puede llevar a tener comportamientos socialmente inadecuadas, no comprender reglas sociales, dificultades para la comprensión ,la expresión emocional y otras.

Intereses restringidos y comportamientos repetitivos.

Forma de pensar, pueden presentar dificultades respecto a su flexibilidad, esto provoca dificultades de adaptación a diferentes contextos o situaciones, pudiendo llegar a provocar resistencia a los cambios los cuales le puede generar malestar o ansiedad.

Estímulos sensoriales, algunas personas con TEA presentan alteraciones en el procesamiento de estímulos sensoriales, lo que puede provocar un malestar intenso o un interés inusual en algunos de ellos.

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